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Se trata de dos hombres con un fuerte temperamento y con notable poder. Quizá por eso se codean como buenos amigos e, incluso, en medio de sus agetreadas agendas, se hicieron tiempo para hacer un picado. Se trata de Diego Maradona y Néstor Kirchner. Los dos participaron anoche (en realidad protagonizaron) un partido de fútbol informal en un country de Ezeiza. De esta manera, el técnico de la selección argentina reconfirma su buena onda con los K. Ambos compartieron equipo y se divirtieron de lo lindo. Dicen quienes pudieron presenciarlo, que “el picadito desbordaba buena onda entre el ex presidente y Diego”. El partido informal se disputó en un country de Ezeiza que pertenece al intendente del partido de Esteban Echeverría, Alejandro Granados. A las 21.05 Maradona y Kirchner salieron a la cancha jugando para el mismo equipo y usando pecheras azules. El capitán de los de enfrente, los de pecheras rojas, fue el mismísimo Granados, y jugaron en una cancha de once que goza de gran iluminación e impecable césped. Hubo risas, protestas, goles y hasta alguna patada de más en un encuentro que se caracterizó por la relación amena entre los participantes. No hubo el roce de esos partidos entre amigos que se miran a cara de perro. Parece que reinó el protocolo. Kirchner y Maradona comparten no sólo la pasión del fútbol, sino también la de tirar dardos fuertes a los periodistas. El Diego, además, mantiene una amistad con Gastón Granados, hijo del intendente de Ezeiza y presidente de Tristán Suárez. Y viven muy cerca uno del otro; en el barrio El Trébol. Es por esta relación que el equipo local hace de sparring de Argentina cuando entrena en Ezeiza, desde que está Maradona al frente. Anoche quedó claro que la relación entre Maradona y Kirchner goza buena salud en todo sentido.
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