Estado de Terror
He estado reflexionando sobre lo que me dijo un querido sacerdote amigo. Hoy ya no vivimos un terrorismo de estado, sino un "estado de terror". Vivimos una actualidad en la que el Estado ha dejado librado practicamente al azar los pilares fundamentales de su existencia, lo que es brindar al ciudadano un trabajo digno, una vivienda digna y un sistema de salud y seguridad que lo proteja.
Lo vemos en todos lados. Los hospitales públicos con escasa o nula partida presupuestaria. El personal de los mismos hace maravillas con lo poco que tienen. Caso testigo es el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, otrora un verdadero ejemplo en América Latina de hospital público. Hoy está practicamente en ruinas. Y los ejemplos pululan en todas las provincias. El porqué de tanta desidia lo ignoro. La cultura de trabajo se ha perdido completamente. A la nefasta política de los 90 donde se cultivó en la sociedad la cultura del "yo" individualista y materialista, le siguieron otras que no han hecho otra cosa que acentuar el daño ya sufrido. Los planes sociales, si bién sirven como paliativo a la difícil situación de miles de argentinos condenados a ser parias en su propia patria no bastan. No digamos de muchos de esos planes son manejados por punteros políticos que se quedan con más del 50 % del plan aprovechándose de la necesidad de la gente o de los que caen en manos de gente inescrupulosa que no los necesita para vivir. Sobran los casos. Lamentablemente la clase política se aprovecha de esto para mantener cautiva a la gente necesitada más a la hora de votar. Les conviene que haya pobres. Es así de sencillo. Esto ha ocacionado la pérdida de la cultura del trabajo, hecho gravísimo que costará generaciones revertir.
Los sucesivos gobiernos han apostado a ser simples espectadores de la lucha de clases. Así tenemos a los piqueteros contra los que van en su auto a trabajar, los padres contra los maestros que hacen huelga para que el gobierno haga lo que tiene que hacer, lo vecinos de un barrio de clase media contra los pobres que quieren establecer una villa de cartón a dos cuadras del mismo, todo porque el gobierno alguna vez dejo de hacer lo que tenía que hacer. Y los ejemplos pueden seguir y seguir. En cuanto a la seguridad la cosa no esta mejor que digamos. Ese tema quizás lo trate en otro post. Digamos simplemente por ahora que la inseguridad y la impunidad van de la mano.

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