Soy Argentino, de 45 años de edad.
Dedico este diario a todos aquellos argentinos de bién, olvidados, obligados a ser parias en su propio país gracias a las políticas implementadas por la clase dirigente durante los últimos casi 24 años. Con la democracia "se cura, se come y se educa" nos dijeron. Espero alguna vez que se haga justicia con los que han hecho trizas el sueño de millones de argentinos y que hoy caminan libres. También con aquellos que han usado y siguen usando la función pública para enriquecer su patrimonio personal. De igual forma todo poder proviene de Dios. A Él sí le deberán rendir cuentas.