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Archivo: Junio 2009

LA ULTIMA CARTA DE RENÉ FAVALORO

iomega 12/06/2009 @ 09:57

01/06/09 | Faltaba conocer el contenido de la carta que escribió René Favaloro antes del tiro del final. Trascendió en estas horas y queremos compartirlo con ustedes. Familiares del médico nos hicieron llegar este documento.

(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 -14,30 hs)

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.

Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.

La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.

Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más.. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina , el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. 'Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?'. 'Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe'. El cirujano 'de real valor' además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las 'indicaciones' de su cardiólogo. '¿Doctor, usted sigue operando?' y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.

Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna 'lecture' de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el 'sistema' y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle 'la operación económica' y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir 'no hay camas disponibles'.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al 'sistema'.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

'Pondremos gente a organizar todo'. Hay 'especialistas' que saben como hacerlo. 'Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado'. 'Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación'

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: 'a mí no me ha derrotado nadie'. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

'¡La leyenda, la leyenda!'

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.

No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de debilidad o valentía..

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa .

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos

René Favaloro

PREMIO A FOTOGRAFO EN ESPAÑA

iomega 09/06/2009 @ 19:35



El pasado 7 de mayo de 2008, el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez subió a recoger uno de tantos premios, el Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante la asistencia de un concurrido público, entre ellos estaban también la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa.Pues bien, parece ser que no debió ser del gusto de tan ilustre público el discurso de Gervasio Sánchez, cuando éste subió a recoger el premio, condenando dicho discurso al ostracismo y olvido de toda la prensa.
Así que, como la gran mayoría de medios no han querido publicarlo, ofrezco este PowerPoint para que lo lean algunas personas más.
Cuando lo leáis, entenderéis el porqué no han querido darle publicidad.
 
EL DISCURSO
Estimados miembros del jurado,señoras y señores: Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

 Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de
La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.
 No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”, al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas. Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida” de Kenji Mizoguchi. Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado. Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas. Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas. Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas
en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
 Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias. 


El fotógrafo y periodista que probablemente no volverá a ver premiado ningún trabajo suyo en España.

 

periodista español

SOÑANDO UNA NUEVA ARGENTINA

iomega 02/06/2009 @ 10:16

Carta enviada por el Director del Colegio Champagnat a los padres de alumnos

El Texto

La violencia, como el humo, invade los más recónditos estamentos de Nuestra sociedad. Ya no es el robo a mano armada o el vergonzoso y artero secuestro; es la violencia en los escenarios deportivos, en los medios de comunicación social, en el transporte, en las aulas, etc.

La paz y la guerra anidan en lo hondo de la naturaleza humana. Desde el bíblico litigio de Caín y de Abel, a hoy, cada persona puede ser un volcán de violencia o un mar de dulzura. La violencia y la paz, el odio y el perdón forman parte del misterio del hombre. Hay que educar para la paz, hay que promoverla incesantemente.
La paz, caricia de Dios, es tarea de hoy y de siempre. La paz es tarea de todos, pero deber ineludible de las autoridades. A mayor investidura, mayor cordura.

JUEGO PELIGROSO

Las autoridades nacionales, en los últimos tiempos, han atizado hogueras de violencia y ejercitado rencores y enfrentamientos. Un gobierno democrático y sólido no necesita avivar odios para acrecentar la gobernabilidad. Es un juego peligroso, imprevisible en sus consecuencias, ya que a la larga o a la corta, daña a quien lo instrumentó.

Hacemos memoria de algunos hechos:

* La irrupción en la Plaza de Mayo de piquetes vandálicos que desalojaron a pacíficos manifestantes con lluvia de trompadas y de gritos discriminatorios verbalizando un profundo resentimiento.

* El discurso oficial mesiánico, teñido de un histérico populismo que enfrenta el agro con la industria; el campo con la ciudad; el centro con la periferia.

¿Por qué balcanizar la ciudadanía argentina?

¿No vivimos todos en la misma Patria?

Esta división, además de ser injusta y arbitraria constituye un juego peligroso que atenta contra la armonía y sana convivencia pluralista que siempre nos caracterizó. Podemos ser mosaicos de diferentes colores, pero formando la única figura: la Nación Argentina.

Es inaceptable el frecuente crispamiento que acusa de subversivo al democrático por disentir y confunde adversario con enemigo.
Intolerable y violenta la presencia de cierto sindicalismo muy K, tan jurásico como K, que ataca con inusitada violencia, aísla fábricas, supermercados, amedrentando al simple ciudadano y sembrando caos a los cuatro vientos.

La patológica y persistente regresión a la década del setenta, demonizando arbitrariamente a unos y angelizando hipócritamente a otros, en un fino ejercicio de fragmentación de la unidad social.

La persistente sospecha y el miedo a los "generales mediáticos" y el profundo desprecio por los generales de carne y hueso, que al fin y al cabo, son soldados de la Patria.

El estilo de relación de las autoridades nacionales con empresarios, productores, exportadores, intelectuales no setentistas e incluso con diplomáticos extranjeros; los aprietes, los hostigamientos, las amenazas y chicanas; las esperas injustificadas, son reflejo de absolutismo y muestra de debilidad.

Hay una política de relación muy estudiada, leída en los manuales de las revoluciones fracasadas. Yo lo experimenté en Angola en 1986 en pleno poder marxista. Hay que ir al choque, quebrar los nervios, tratar con dureza y cretinismo, como si el otro fuera una bestia a dominar o un enemigo a demoler. Existe una muy estudiada y publicitada voluntad de compartir las riquezas; la equidad debe llegar a todos los argentinos. Es cierto, todos debemos ser canales de distribución, también el Estado y sus autoridades, pero los percibimos como aspiradora insaciable que abulta los bolsillos del poder y de los amigos. Si no hay coherencia, verdad y respeto, la paz será una utopía y la violencia el puñetazo que acompaña nuestra diaria convivencia, el pan amargo de nuestras relaciones sociales, políticas y hasta familiares.

HACIA UN FUTURO VENTUROSO

Estamos casi en vísperas del bicentenario de 1810. Tiempo propicio para hacer un proyecto de país; oportunidad para sentarse en grupo amplio y pluralista de intelectuales, políticos, productores, sindicalistas, artistas, exportadores, etc. y de trazar líneas de acción de la Argentina del futuro.

Esbozar un proyecto de Estado: a corto, una presidencia; mediano plazo, tres presidencias y largo plazo, seis presidencias.

Un proyecto claro, incisivo, abarcativo, que obligue a quien ejerza el poder a seguirlo y cumplirlo, más allá de las ideas políticas que le hicieron triunfar. Un proyecto que nos interpele: ¿qué queremos?; ¿cuáles son los ejes del futuro progreso?; ¿cuáles las debilidades que nos tienen postrados?; ¿con qué recursos contamos?; ¿qué principios éticos y filosóficos serán la base de nuestro ser nacional?; ¿con quién nos aliaremos?; ¿cómo perfilaremos la educación de calidad, creadora de la mejor industria, la de la inteligencia?; cómo asumir la globalidad, la mundialización?; ¿qué lugar ocuparán las FF.AA. y las industrias a ellas vinculadas?; etc. Un proyecto de Nación que impulse a la Argentina hacia un porvenir venturoso, equitativo, profundamente democrático; un proyecto que cierre el camino a la diaria involución que nos empobrece y nos fragmenta.

No hace falta filosofar mucho para ver cuál es el camino correcto. Miremos a nuestros vecinos que tuvieron tragedias como la nuestra o peores.
Se animaron a cerrar las puertas al odio y a la venganza y abrir caminos hacia el futuro desde la unidad, el perdón y la justicia para todos.
Hoy los vemos firmes, avanzando por los senderos del progreso y del bienestar, que producen el trabajo de calidad y la investigación y las exportaciones que acreditan a un país como productor y le permite pasar de ser deudor a acreedor.

Admiramos la estabilidad de estas naciones.
Envidiamos que gobernantes de importantes Estados los visiten y los inviten a consensuar proyectos de política internacional y de desarrollo. Es hora de despertar del letargo.
Argentina, con lo que es, con su inmenso potencial y con su ubicación en el planisferio, no puede quedar a espaldas del mundo libre y progresista. Buenos Aires seduce a muchos turistas y a pocos gobernantes, excepto a cuatro caudillos trasnochados, anclados en el tiempo.
En estos días políticos, desde importantes naciones visitan países limítrofes, pero no bajan en Ezeiza y no es por el humo.

El mundo sigue progresando y nosotros petrificados en el pasado. Hay que hacer memoria del pasado; éste nos será beneficioso en la medida que por igual rechacemos la violencia sembrada por la guerrilla subversiva y por los gobiernos de facto. Miremos el futuro, interpelemos el por qué de nuestros fracasos y depongamos nuestros egoísmos. Hagámoslo por los hijos, por los jóvenes.

Argentina es tan rica que no puede fracasar.
Fracasaremos los argentinos. En un mundo globalizado, con crecimiento sostenido de la población, con acrecientamiento del poder adquisitivo, Argentina debe aspirar a reinar y no a vegetar. En momentos en que las tierras cultivables, la producción de alimentos, el agua dulce se convierten en bienes preciosísimos y escasos, debemos tomar la iniciativa y salir a conquistar el mundo. Los próceres que gestaron el 25 de Mayo y el 9 de Julio soñaron una Patria Grande, pletórica de proyectos y encardinada en el corazón de la humanidad.

Las mezquindades que hoy nos aíslan y empobrecen, no condicen con el Grito de Libertad, ni con la Epopeya Emancipadora de la Naciente Patria.Argentina.

Como el cóndor de nuestras montañas, anímate a mirar el mundo desde arriba y a volar decidida por los caminos de la esperanza.

Hermano Eugenio Magdaleno

Esta es la carta del Director General del Colegio Champagnat que envió a los padres de los alumnos. Refleja sin duda una profunda devoción cristiana así como un valiente testimonio de la realidad argentina, considerando por ello conveniente su difusión para que su ejemplo sea imitado por todos nosotros.