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Archivo: Abril 2008

CARTA DE UN INTENDENTE

iomega 30/04/2008 @ 17:38

Entre tanta estupidez, odio, codicia, resentimiento y palabras necias y palabras inconducentes esta carta tan llena de sentido común, objetiva y clara, me parece importante enviarse
 

Estos últimos días se estuvo  hablando y discutiendo, sobre las retenciones
al agro. Si eran justas, si  queríamos un país con inclusión social y una
mejor distribución de la riqueza, o  que país queremos.
Inriville, mi pueblo, en el sudeste  cordobés, zona núcleo por excelencia,
tiene 4.300 habitantes. Durante el  año 2007, aportó con el viejo esquema
de retenciones, la suma de  $ 96.000.000, de lo que no recibimos nada a
cambio, porque las retenciones no es  un impuesto coparticipable.
¿No es razonable pensar que  una buena distribución de la riqueza debería
ser un 33% para Inriville, que la  produce, un 33% para la provincia de
Córdoba y un 33% para el gobierno  nacional?
De esta manera mi pueblo recibiría  $ 32.000.000 por año, 8 veces más que el
presupuesto municipal. Les cuento lo que  podríamos hacer:


1.- Me haría cargo y duplicaría el  sueldo de los maestros, policía,
empleados municipales y personal de la salud,  con esto gastaría
$4.000.000.


2.- Me haría cargo de todos los  jubilados y le pagaríamos el doble de lo
que ganan, con una jubilación mínima de  $2.000, con esto gastaría
2.000.000.


3.- Cubriría la necesidad de 150  viviendas, que nos costaría $10.000.000.


4.- Con el resto, pavimentaría todo  el pueblo, terminaría la obra de gas,
haría el parque industrial, tendríamos  cloacas, sala de terapia intensiva,
sala de partos, un polideportivo  municipal??


Todo esto con el aporte de tan sólo  un tercio de un año de retenciones.
La pobreza y la ignorancia, son un  muy buen negocio político.
Vi muchos empresarios y políticos  que callaron, o que miraron al costado,
o que participaron de actos por temor a  represalias, tienen que saber que
con su silencio y su actitud, hipotecaron el  futuro de sus hijos y de sus
nietos, comprándole su libertad y su  dignidad.
Quiero un país federal, con  inclusión, con crecimiento del interior sin
empobrecimiento de su gente, sin  destrucción de las economías regionales,
con igualdad de oportunidades  para todos, y tener como dice la prosa de
nuestro querido poeta   Atahualpa Yupanqui,'yo tengo tantos hermanos que no
los puedo contar....y una  hermana muy hermosa que se llama LIBERTAD.


Marcos Rodrigué

 Intendente de  Inriville


 

Burgués sí, pero, ¿reformista?

iomega 29/04/2008 @ 13:47

Burgués sí, pero, ¿reformista?

En el marco del desafío planteado por el lockout de los empresarios agrícolas se planteó el debate sobre los alcances políticos de la medida. En estas páginas, el sociólogo Eduardo Grüner argumentó que estaba en juego la legitimidad del Estado para intervenir en la economía y alertaba sobre los peligros “si la derecha gana”. El politólogo Atilio Boron se suma a la polémica cuestionando el “reformismo” del actual gobierno.



http://static.pagina12.com.ar/fotos/20080429/notas/na13fo01.jpg


Por Atilio A. Boron

Eduardo Grüner publicó un interesante y sugestivo artículo con el título “¿Qué clase(s) de lucha es la lucha del ‘campo’?” (Página/12, 16 abril 2008) con el cual tengo algunos acuerdos pero también bastantes discrepancias. Quisiera tratar sólo una de éstas: su definición, a mi modo de ver muy generosa, del kirchnerismo como un gobierno “reformista-burgués”. Sin embargo, esta caracterización provocó pocos días después la crítica de José Pablo Feinmann quien dijo que sería infantil esperar que el gobierno de Cristina fuera “revolucionario socialista”. Y agregó, “hoy, un gobierno reformista burgués es mucho más de lo que la Sociedad Rural, todo el establishment y los Estados Unidos están dispuestos a aceptar en América latina. Al reformismo burgués le dicen populismo y, para ellos, es la peste”.

Es cierto que el reformismo burgués sigue siendo tan inaceptable hoy como en 1954, cuando el ensayo tímidamente reformista burgués de Jacobo Arbenz en Guatemala fue ahogado en un baño de sangre, y el Che conoció muy bien esa historia como para sacar las adecuadas lecciones del caso. Pero, ¿sobre qué base califican tanto Grüner como Feinmann al gobierno de los Kirchner como “reformista”? ¿Cuáles fueron las reformas que impulsaron y ejecutaron? Por supuesto, no es este el lugar para realizar un balance de lo actuado en el período abierto con la asunción de Néstor Kirchner el 25 de mayo del 2003. Digamos, eso sí, que el mayor acierto del período fue la política de derechos humanos, más allá de algunas inconsistencias (entre otras cosas, expresadas en la total incapacidad para proteger testigos como Julio Jorge López, desaparecido como en los tiempos de la dictadura) y que el otro logro de la gestión, menos importante que el anterior, se produjo en el campo de la política exterior, acompañando –no obstante sin mayor protagonismo– el embate de Chávez en contra del ALCA. No obstante, mismo en este terreno el panorama no dejó de tener llamativos contrastes porque simultáneamente Kirchner rechazaba reiteradas invitaciones para visitar Cuba, se mantenía al margen de la Cumbre de los No Alineados realizada en La Habana y viajaba a Nueva York, en 2006, para participar en la Asamblea General de la ONU rematando su viaje con una insólita visita a la Bolsa de Valores de Nueva York y declaraciones, a cuál más desafortunada, sobre el futuro capitalista de la Argentina. Para colmo, el año pasado cedió ante la presión de Washington e impulsó la aprobación, con fulminante rapidez, de una absurda legislación “antiterrorista” que en manos de cualquier otro gobierno puede ofrecer el marco legal necesario para la completa criminalización de la protesta social y la disidencia política.

Esos son los dos puntos fuertes del kirchnerismo, ayer y hoy. Admitido. Pero, ¿dónde están las reformas que excitan la generosidad de Grüner y la réplica de Feinmann? No las veo. Para los incrédulos los invito a comparar la gestión del kirchnerismo ya no con el reformismo socialdemócrata escandinavo sino con las del primer peronismo, el del período 1946-1950. En aquellos años se fortaleció al movimiento obrero, se aprobó una vasta legislación laboral sin parangón en la periferia capitalista (vacaciones pagas, aguinaldo, jubilaciones, estabilidad laboral, indemnizaciones por despidos, tribunales de trabajo, accidentes laborales, obras sociales, etcétera), se creó el IAPI, el Banco de Crédito Industrial, la flota mercante del Estado, Aerolíneas Argentinas, y se nacionalizaron el Banco Central, los depósitos bancarios, los ferrocarriles, los teléfonos, la electricidad y el gas. Durante su exposición en la Cámara de Diputados, en 1946, Perón pronunció, a propósito de la nacionalización del Banco Central, unas palabras que es oportuno recordar en los tiempos que corren en donde el pensamiento único no cesa de alabar las virtudes de la supuesta independencia de los bancos centrales. “¿Qué era el Banco Central? –se preguntaba Perón–. Un organismo al servicio absoluto de los intereses de la banca particular e internacional. Por eso, su nacionalización ha sido, sin lugar a dudas, la medida financiera más trascendental de estos últimos cincuenta años.” Aparte de eso, el Estado pasó a ocupar un lugar decisivo en la promoción de la industrialización y sus obras públicas –caminos, diques, escuelas, hospitales– cubrieron prácticamente toda la geografía nacional. Además se sancionó una nueva Constitución, en 1949, en la cual se establecía una serie de derechos sociales a tono con las conquistas que en ese terreno se estaban produciendo en el capitalismo europeo.

Un Estado inexistente

¿Y ahora? El Banco Central está en manos de un Chicago boy y la obra pública paralizada. El Estado, destruido por el menemismo, sigue postrado: no puede apagar un incendio de pastizales en una llanura porque carece sea del dinero, o de la idoneidad, para adquirir un avión hidrante canadiense que cuesta menos de veinte millones de dólares y que hubiera acabado con el fuego en un santiamén; no puede abastecer de monedas a la población; no puede regular ni supervisar el funcionamiento de las empresas privatizadas, y entonces los usuarios del ferrocarril periódicamente incendian estaciones y formaciones para hacer oír su protesta; no puede cobrarle impuestos a Aeropuertos 2000 y entonces se asocia en calidad de “socio bobo” y minoritario a la empresa en lugar de exigir el pago de lo adeudado; no puede garantizar que los caminos y rutas privatizadas estén en correcto estado de mantenimiento mientras decenas de viajeros mueren a diario en horribles (y evitables) accidentes; asiste de brazos cruzados a la desintegración de la red ferroviaria nacional y como única política propone un “tren bala”; no exige a las aerolíneas privatizadas que cumplan un diagrama de vuelos que sirva para integrar las principales ciudades del país, que los fines de semana se quedan aisladas; se muestra indiferente ante el saqueo de los recursos naturales, desde el petróleo y el gas hasta los minerales, y ante el gravísimo deterioro del medio ambiente causado por las explotaciones mineras; prosigue sumido en un estupor catatónico ante el calamitoso derrumbe de la educación y la salud públicas, sin que se le ocurra poner un centavo para remediar la situación, al paso que se ufana de los 50.000 millones de dólares atesorados –al igual que Harpagón, el protagonista de El avaro de Molière– mientras el pueblo pasa hambre, no puede educarse ni cuidar de su salud. Pese a disponer de una mayoría absoluta en ambas Cámaras del Congreso –que vota a libro cerrado cualquier proyecto que ordene la Casa Rosada–, Kirchner no envió una sola propuesta para reformar la estructura tributaria escandalosamente regresiva de la Argentina o para establecer una legislación que posibilitase un combate efectivo contra el desempleo, la exclusión social y la pobreza. Tampoco iniciativa alguna para recuperar el patrimonio nacional rematado durante el menemismo. Un gobierno que, por otra parte, a más de cinco años de inaugurado todavía no definió una política de distribución de ingresos, consolidación del mercado interno y desarrollo nacional. Es cierto que se disminuyó la proporción de pobres e indigentes, pero ésta aún se encuentra por muy encima de los valores existentes al inicio de la actual fase democrática de la Argentina, hace un cuarto de siglo. Con un agravante: que este gobierno dispuso de una coyuntura económica excepcional, como ningún otro en nuestra historia, lo que torna aún más imperdonable que una parte al menos de esa riqueza no hubiera llegado a satisfacer las demandas populares. Y pese a sus estentóreas denuncias en contra de la dictadura, dos piezas maestras de ese régimen: la Ley de Entidades Financieras y la Ley de Radiodifusión continúan en vigencia hasta el día de hoy. La renta financiera sigue estando libre de impuestos así como las ganancias resultantes de la venta de sociedades anónimas. Y el Gobierno sigue sin otorgarle el reconocimiento oficial a la CTA y convalidando, de ese modo, el control político de los sectores populares en manos de una burocracia cuyo desprestigio es absoluto. Esto explica, en gran medida, la indiferencia popular ante la ofensiva del mal llamado “campo”: el pueblo no salió a la calle a defender su gobierno porque no lo siente suyo. Y tiene razón. Sería bueno que el Gobierno dedicara algún tiempo a reflexionar sobre la génesis de esta alarmante pasividad popular.

La anterior es una lista incompleta y parcial, pero suficiente para demostrar que bajo ningún criterio mínimamente riguroso estamos en presencia de un gobierno reformista. Es un gobierno “democrático burgués” (con todas las salvedades que suscita esta engañosa expresión), pero donde el componente “burgués” gravita mucho más que el “democrático” y en donde el reformismo sólo existe en el discurso, no en los hechos. Es asombroso escuchar, como ha ocurrido reiteradamente en los últimos años, las invocaciones de los distintos ocupantes de la Casa Rosada exhortando a los argentinos a redistribuir el ingreso y a repartir de modo más equitativo la riqueza. En fechas recientes la Presidenta volvió a insistir sobre el tema, a propósito del paro agrario. Pero, si no lo hace el Gobierno, ¿quién lo puede hacer? ¿Qué esperan? Si por mí fuera emitiría un decreto de necesidad y urgencia desde mi cátedra de Teoría Política y Social de la UBA instituyendo una radical reforma del régimen impositivo y utilizaría ese dinero para mejorar los ingresos de todos quienes estén por debajo o un poco por encima de la línea de pobreza, pero, ¿quién me haría caso?, ¿qué juez atendería la demanda de los eventuales beneficiarios?, ¿cómo podría obligar a los contribuyentes más ricos y a las grandes empresas a pagar el nuevo impuesto? El Gobierno debería abstenerse de formular ese tipo de estériles exhortaciones.

El posibilismo es inaceptable

Creo que lo anterior demuestra con claridad que no hay “reformismo burgués”. ¡Ojalá lo hubiera! No porque el reformismo satisfaga mis esperanzas sino porque al menos nos posibilitaría avanzar unos pocos pasos en la construcción de una verdadera alternativa, es decir, una salida post capitalista a esta crisis sin fin en que se debate la Argentina, sea en el estancamiento tanto como en la prosperidad económica (que llega a unos pocos).

Por eso es que disiento de lo que plantea Grüner cuando dice que “si alguien nos chicanea con que terminamos optando por el ‘mal menor’ no quedará más remedio que recontrachicanearlo exigiéndole que nos muestre dónde queda, aquí y ahora, el ‘bien’ o su posible realización inmediata.” ¿Dónde queda el “bien”? Eso lo sabe Grüner tanto como yo: el “bien” es el socialismo. Pero mientras maduran las complejas condiciones para su construcción es posible la realización inmediata de algún “bien”, de algunas reformas que pongan fin a la escandalosa situación en que nos hallamos. ¿O me va a decir que hará falta una revolución socialista para aproximar la estructura tributaria de la Argentina a la que tienen países como Grecia y Portugal en la Unión Europea, para no hablar de la que existe en Escandinavia? ¿Será preciso asaltar el Palacio de Invierno para que las retenciones al agro –totalmente justificadas en la medida en que se discrimine entre los distintos estratos del patronato agrario– se coparticipen con las provincias y sean asignadas exclusivamente a combatir la pobreza y a reconstruir la infraestructura física del país y no al pago de la deuda? ¿Tendremos que subirnos a la Sierra Maestra para que el Estado regule cuidadosamente el desempeño de las privatizadas y avance en un programa de “desprivatización” para aquellas que se compruebe que han estafado al fisco y a los usuarios? ¿Habrá que esperar el cañonazo del Aurora para derogar la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz? En suma: no es un tema de chicanas o recontrachicanas, sino de exigirle al Gobierno que haga lo que debe hacer. Que tenga la osadía de ser un poquito reformista. Y si no hace lo que hay que hacer es porque no quiere, no porque no puede. Y si no quiere no veo la razón para que tengamos que apoyarlo en contra de un fantasmagórico “mal mayor”, espectro invariablemente agitado por quienes quieren que nada cambie en este país y que termina en el posibilismo y la resignación. Como creo que estas dos actitudes son inadmisibles, ética y políticamente, es que me opongo a entrar en el repetido juego de “nosotros” o el “mal mayor”, que desde hace décadas viene empujando a la Argentina hacia el abismo y hacia nuestra degradación como sociedad. Tiene razón Grüner cuando dice que “no estamos ante una batalla entre dos modelos de país; el modelo del Gobierno no es sustancialmente distinto al de la Sociedad Rural”. Corrijo: es un solo modelo, pero no es el de la Sociedad Rural, pobrecita, sino el de los grandes ausentes de este debate y que los compañeros del Mocase oportunamente trajeron al primer plano en su nota del viernes 25 en Página/12: es el modelo del gran capital transnacional, cuyas naves insignia en materia agraria son Monsanto, Dupont, Syngenta, Bayer, Nidera, Cargill, Bunge, Dreyfus, Dow y Basf. Y si este modelo prosperó fue porque desde Menem hasta nuestros días –aclaro, dada la susceptibilidad ambiente, que me parece un disparate decir como lo hace cierta izquierda trasnochada, que este gobierno es igual al de Menem– no hubo un solo gobierno, tampoco el de los Kirchner, que intentara cambiar el modelo agrario-exportador y poner fin a la sumisión de nuestro país a las transnacionales. Todos facilitaron cada vez más las cosas para que la Argentina se convierta en una especie de emirato sojero, y si hoy el Gobierno se queja de la rapacidad “del campo” sería bueno que se interrogue por qué no hizo nada para impedir que lleguemos a esta situación. Por lo tanto, lo de “reformista” es una concesión gratuita a un gobierno que, por lo menos hasta ahora, no ha hecho ningún esfuerzo serio para hacerse acreedor de ese calificativo.

Las coplas del ingeniero

iomega 21/04/2008 @ 11:03

Va mi lamento aparcero
La política corrupta
me ha subido hoy a la ruta
convertido en piquetero.
Yo que estudié pa ingeniero
pa producir más cereales
pa manejar animales
multiplicando alimento
grito hoy a los cuatro vientos
las razones de mis males

Se me retuercen las tripas
de ver una presidente
enemistando a la gente
mientras nos fuman en pipa!
La retención, antes fija
ya era un lazo en el cogote
y aúra van a hundir el bote
que los llevaba a buen puerto,
demostrando que son tuertos
ciegos, necios o pavotes!!

En la angurria desmedida
con que alimentan sus arcas
no ven que la gente se harta
y a la fecha. está podrida!
Y ahí van ellos con sus vidas..
tan llenas de negociados,
de gordos descamisados,
sin oficios conocidos;
Pero siempre enriquecidos,
lustrosos y bien pagados!!!

Me ofenden la inteligencia
con la redistribución,
Sigue la desnutrición,
sumada con la indigencia.
Tal vez no tienen conciencia?
O nos basurean que es pior!!
No ven que en el interior
de hambre se mueren los chicos!
Mientras ellos, puro pico
gritan que todo es mejor!

Dos países en el mundo
solamente no han crecido
y ponen el sucedido
como un éxito rotundo!!
Qué descaro furibundo!!
Que amargor!! Qué pequeñez!!
Qué soberana idiotez
adjudicarse el milagro,
Si todos saben que el agro
fué el que nos salvó otra vez!

El ministro con sus datos
tan pobres que causan risa!!
Nos demuestran que la prisa
no es buena pa 'ser ser sensato!
Sientesé a mirar un rato!
Ponga en juego su buen tino,
si el industrial argentino
vendió máquina a destajo!!
Que el campo no da trabajo??
No le habrá hecho mal el vino??!!!

Cuando el campo gana plata
se nota en el interior!
Los pueblos viven mejor,
se venden hasta abrelatas!!
El gringo gasta la plata,
se compra un televisor,
un vehículo mejor,
manda su hijo a estudiar,
Y ésta nos quiere inculcar
que el campo es mal empleador!!

Según nuestra presidenta
no nos podemos comprar
Aúnque sea pa'trabajar
Un auto como la gente!!
4 x 4?? Pudiente!!!
Oligarca!!! Malnacido!!!
Claro, ellos por elegidos
pueden usar lo mejor
Si sos del campo, un tractor..
o un rastrojero fundido!!

Por eso, mi presidenta
Con respeto le diría
que pa' pagarle a D'elia
tiene cerrada la cuenta!!
No exagere sus afrentas
que acá no hay ningún golpista
Si se dice reformista
Cambie este plan usurero!
No hemos votao montoneros
ni revanchas setentistas!

Le oí decir con holgura
que obtuvo el 45,
y el otro 55
hoy le reclama cordura.
No se ahogue en la gordura
Que es la hinchazón del poder,
más vale retroceder
como muestra de grandeza
ponga en frío la cabeza
y déjese de joder!!!

EL QUE JUEGA CON FUEGO SE QUEMA

iomega 20/04/2008 @ 15:27

ANTES DE CADA COMBATE SIEMPRE SE LANZAN

"CORTINAS DE HUMO" PARA DISTRAER LA VERDADERA MANIOBRA.

¡QUE COINCIDENCIA!

Por mi trabajo, entre otras cosas trabajo en la Isla Talavera , conozco muy bien el manejo de los pastizales de islas, y, por supuesto las constantes ambientales de las mismas.

Normalmente, para esta época procedemos al quemado de pastos, pajas y material leñoso que el vacuno no ingiere en el proceso de engorde primavera-verano.

Siempre que hemos hecho este trabajo, que por lo demás debe hacerse ayudado por gente de isla que conoce bien como llevarlo acabo, hemos sido concientes que durante dos o tres días las poblaciones aledañas al Paraná sufren las consecuencias – humo, hollín, olores – de este mejoramiento del pastizal. Pero nunca han sido de tal persistencia ni magnitud.

El hombre de isla sabe que un incendio de éste tipo cuando se desborda pone en peligro no solo a la fauna de las islas que es de lo que el vive y a las reservas forrajeras necesarias para sus animales sino que también él puede sufrir las consecuencias cuando este método – la quema de pastizales – se desmadra.

Por eso es menester aclarar ciertas cosas antes de seguir con este tema.

Sé que a mediados de marzo, las municipalidades de los partidos bonaerenses ribereños y la ciudades entrerrianas de Victoria y Gualeguay pusieron especial énfasis en informar y pedir a los isleños, propietarios y arrendatarios de islas que, dada la persistente sequía que afecta al sur de Entre Ríos y norte de Bs. As., que se abstuvieran de quemar pastizales, e inclusive mantuvieron reuniones con los principales propietarios y/o arrendatarios donde estos se comprometieron a no quemar pastizales.

De igual manera, los que trabajamos en las islas en soporte técnico y asesoramiento de productores (no hay que olvidar que entre otras cosas estas islas poseen importantes forestaciones éramos concientes que un incendio salido de control afectaría años de trabajo forestal por lo que se logró un consenso entre los productores de no quemar pastizales hasta que no se supiera si se podían esperar lluvias de otoño que son el control natural de la quema de pastizales.

El INTA informó a los productores que, dado el nivel de sequía imperante una quemazón de paja y restos leñosos sería de tal magnitud que se verían afectados los pastos de invierno.

Por informaciones de isleños, y personal de explotaciones de la zona, a partir de la primera semana de abril se empezó a ver movimiento de personas extrañas al paraje.

Hasta el día 8 de abril que un peón me informó que cerca de la costa había una lancha civil con gente desconocida.

Cuando me apersoné al lugar uno de ellos se me presentó diciendo que era Gómez o algo así, (el nombre no lo recuerdo exactamente) y que traía unos amigos para pescar y si era posible que allí lo hicieran.

Todo esto me resultó muy sorpresivo ya que yo ubicaba al individuo ese como un Subprefecto de la zona de San Pedro de apellido Guglielmo o Guglielmone y a otro, civil, – ignoro su nombre – que en agosto del año pasado se me había acercado para preguntar por la dirección del propietario o arrendatario del predio ya que quería pedirle una colaboración para la campaña electoral del Frente para la Victoria , pero al no tener nada que sospechar los autoricé a que, en la medida que no se adentraran en la isla podían pescar donde quisieran.

Esa misma noche empezaron los incendios, y supuse que (por estúpidos) algún grupo de irresponsables que después de un asado no tomaron las medidas pertinentes para evitar semejante problema, pero empleados nuestros que llegaron al lugar me trajeron restos de cubiertas y dos bidones retorcidos por el calor, lo que daba indicios de intencionalidad.

Para finalizar, al día siguiente me presenté a Prefectura de Zárate para informar del incendio y que teníamos problemas para apagarlo con nuestros medios. Pero no quisieron tomarme la denuncia de lo que había pasado. Así las cosas, durante tres días no tuvimos ningún tipo de apoyo para extinguir el fuego que se extendió a las forestaciones y al resto de la isla. También concurrí a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, también en Zárate, para presentar mi denuncia pero tampoco la misma no fue tomada con el pretexto, igual al de Prefectura, que «un incendio en esta época es cosa común».

De aquí en más, lo que sigue es una historia conocida. Pero descarto, por lo antedicho, de cualquier responsabilidad de este desastre a isleños, propietarios y personal de las explotaciones de las islas.

Cabe preguntarse, lo siguiente:

¿Por que había orden de Aníbal Fernández de no tomar denuncias sobre la quema de campos?

Si los isleños se habían puesto de acuerdo, en reuniones que habían tenido lugar en marzo una de las cuales fue organizada por el Ministerio de Asuntos Agrarios, para no quemar pastizales ¿Por que habrían cambiado de opinión?

¿Por que el subprefecto, cuyo verdadero nombre es Vicente Guglielmi fué trasladado a Misiones el 11 de abril del corriente si recién se había hecho cargo de su puesto el 11 de febrero, también de este año?


ALGO HUELE A PODRIDO EN ARGENTINA Y NO ES LA HUMAREDA QUE HABRÍA PROVOCADO EL EMPERADOR NERÓN Y LA NEURÓTICA QUE SE HAN APROPIADO DEL PAÍS.

JUAN BENITO MATTEAUDA

Ingeniero Agrónomo y Forestal

D.N.I.: 17.035.052

PARA TENER EN CUENTA

iomega 16/04/2008 @ 13:53

 

SABÍAS QUE ...


...en mayo de 2009 vence el plazo para presentar ante la ONU la extensión de 200 a 350 millas de plataforma continental, y Argentina aún no la presentó ni posee el 50% de los estudios hechos?

 
...que Gran Bretaña ya lo ha hecho e incluye en sus pretensiones a la Isla de los Estados (Tierra del Fuego) y gran parte del Mar Argentino?

 
...que en la nueva Constitución Europea figuran las Malvinas y la Antártida como territorios ya no de Inglaterra sino de toda EUROPA?
 
...que si Argentina no realiza las protestas formales en la ONU y permite que Gran Bretaña amplíe su plataforma continental a 350 millas 

Argentina se encuentra ante una grave situación. Hay en juego más de 3.000.000 de kilómetros cuadrados. El gobierno nacional nada hace al respecto, y como en estos cinco años de gobierno de los Kirchner, le miente al pueblo con soberbia y prepotencia. Estamos ante una situación de entrega de territorio inminente.

 
Los medios callan...

Y vos ni siquiera vas a reenviar este mail ??
NO es 'este' país el que se está rifando. ES NUESTRO PAÍS

 

EN UN HANGAR

iomega 15/04/2008 @ 01:36

CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA CON MOTIVO DE SU DISCURSO POR LOS CAÍDOS EN EL ATLANTICO SUR

Abril 02, 2008 3:47 PM


 Señor Director, solicito la publicación de la siguiente ‘Carta Abierta’ a Cristina Kirschner

         CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA KIRSCHNER


Hoy 2 de Abril, día en que todos los argentinos tenemos una inmensa deuda de gratitud para los más de seiscientos combatientes que dieron la vida por la defensa de una Provincia Argentina, nuestra “cautivita”; nuestras amadas Islas Malvinas. Vi por televisión en acto realizado en un hangar de El Palomar. Pcia. de Bs. As., y no pude contener mi ira y mis lágrimas, ante tanta infamia. 'En un hangar, no en Plaza San Martín, o Plaza de Mayo o con un glorioso desfile, sino en un hangar'.

Cuantos contrastes, cuanta diferencia de rostros, entre la tribuna de políticos, y la de los Ex-Combatientes con sus pechos llenos de condecoraciones y de gloria,  vestidos con humildad, y la de ésta nueva casta de enriquecidos, con sus pechos cubiertos por corbatas de sea importada, para cubrir su interior oportunista y acomodaticio.

Aquí no hubo ómnibus, ni manifestantes pagos, es más a los familiares de los muertos en Malvinas NO SE LES PERMITIÓ el ingreso porque según las autoridades el salón estaba colmado. MENTIRAS: No se les permitió el ingreso porque la Presidenta temía que pudiesen existir hechos que le quitaran la “gloria” del acto organizado por el gobierno y pago por todos los argentinos del día de ayer en Plaza de Mayo, el cual por otra parte ella sabe en su intimidad que fue un acto artificial, a diferencia del que el pueblo le hizo espontáneamente y sin dirigentes piqueteros días antes.

Para variar, con la irrespetuosidad que caracteriza a este matrimonio dinástico, Cristina llegó más de treinta minutos tarde, Yo me pregunto, ¿estaba preparando su vestido negro?, o se estaba maquillando, mientras los Ex-Combatientes, esperaban, como esperan hace 26 años su reconocimiento de Héroes Nacionales.

1º) Yo me pregunto, aunque niego el supuesto: si lo que hizo con los familiares de los caídos en Malvinas, de no preemitírseles el ingreso, lo hubiese hecho con la Bonafini, la Carloto, o el delincuente de D´Elias, que siempre ocupan lugar (de dudoso) “honor”,  en todo acto oficial o no, que se realiza, ¿que hubiese pasado?

2º) Que  a causa de la tardanza, el representante que hablaría en nombres de los caídos en el cumplimiento del deber, no pudo decir su discurso.

3º) Que después del discurso del Comandante de la Fuerza Aérea, tener que escuchar un discurso que solamente apuntó a desprestigiar  y a denigrar a quienes justamente se venía a honrar, llamándolos WINI PHOO, que en criollo viene a significar algo así como  OSITO SUAVE, es una INFAMIA.

Nuestros soldados murieron llenos de amor por la Patria y sabían porque lo hacían, no puede Ud. encima del dolor, agraviar a la familia de ellos, negándoles que fueron HÉROES. MÁRTIRES, a quienes debemos respetar con toda nuestra alma y nuestro corazón. Con gobernantes como estos, jamás se hubiese logrado la Independencia en 1816, estos serían los que hubiesen viajado a Inglaterra a pedir ayuda y ponernos bajo su protección. Ud. y quienes la rodean, son los únicos que no reconocen la inteligencia, el valor y la osadía de nuestras FF.AA. y sobre todo nuestra Fuerza Aérea, y sí fue reconocida por el mundo y aún por nuestros enemigos.

     Comparar a su gordito de cinco años jugando con soldaditos frente a la TV. (hecho dudoso, porque no creo que jamás les haya comprado soldaditos), y hacer un parangón con el gobierno de Galtieri, personaje que tampoco aprecio, es subliminalmente decir que se jugó con los que dieron su vida, y por lo tanto subestimar el amor que esos hombres JÓVENES, sintieron por nuestra amada Patria.

Es Ud. una imprudente irrespetuosa, y repudio todas y cada una de sus palabras por antiargentinas.

Para finalizar le digo a la Sra. Presidente, que su cinismo no tiene límites, y su oratoria artificial y mentirosa, hoy aplaudida por los terroristas y sus cómplices que asolaron el país de atentados, crímenes y secuestros algún día no muy lejano será juzgada por la Historia, y recordada por los argentinos de bien, como la “democracias de la dinastía infame”.

Antes de despedirme quiero rendir mi homenaje a todos los caídos en Malvinas, y en Atlántico Sur, y muy en especial al tripulante asesinado por los ingleses, el Contramaestre Alberto Rupp, quien murió sin conocer a su hijo y a los doce heridos del buque pesquero NARWAL, buque de 350 toneladas, de sesenta metros de eslora y diecisiete de manga que fue ofrendado a la Patria por la Familia del Sr. PEDRO MORENO, (de quien tengo el honor de ser su yerno), familia, que sin vacilar un segundo puso a disposición de la Marina de Guerra sus servicios como buque espía, el que fuera hundido mientras se encontraba navegando en 52º 45' S y 58º 02' O, al ser atacado por dos Sea Harrier, (Fl Lt Morgan y Lt Cdr Batt), con bombas y cañones; luego, cuando parte de su tripulación había abandonado el buque, fue abordado por un helicóptero, (Lt Cdr Pollok del 846 Sgdn Hermes), y capturado por personal de comandos. El Narwal se hundió al día siguiente mientras era remolcado, para llevárselo como botín de guerra, dada su alta tecnología.

Sra. Presidenta, una vez más Ud. ha planteado otra división entre los argentinos, hoy a ha llamado “OSITOS CARIÑOSOS”, a nuestros Héroes, que dieron la vida por la patria, sin permitir el ingreso a sus familiares, mientras quienes atentaron contra ella y su bandera, son llamados por su gobierno “jóvenes idealistas” y se emociona en recibir un pañuelo de esa terrorista internacional que avergüenza a mi Patria. Ud. me repugna, y aunque la ley lo imponga, la niego como mi presidente, y cuando se auto titule presidente de “todos los argentinos”, agregue “MENOS UNO”.

ALEJANDRO JULIO ALIAGA

ABOGADO

DNI. Nº 5.092.930

 

Cualquier parecido con la realidad...es nuestra realidad.

iomega 04/04/2008 @ 23:39


"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que estan protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio,
entonces podra afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada" .-

AYN RAND (1950)

Hubo un antes y un después

iomega 03/04/2008 @ 08:54

Por Omar López Mato

Muchos creen que la Revolución Francesa fue la consecuencia de las ansias desmedidas de principios abstractos como libertad, igualdad y fraternidad. Podían haber sido estas palabras inspiradoras para un grupo de intelectuales que se solazaban con ejercicios mentales, pero para el pueblo que salió a la calle, las causas que lo empujaron fueron otras más tangibles: la falta de alimentos por el encarecimiento de los productos agrícolas que debían soportar impuestos desmedidos.

 

Resulta que los reyes de Francia para mantener su lujoso tren de vida, habían tercerizado la recaudación de impuestos. Una serie de empresas privadas le daba una cifra fija al monarca a cambio de que ellas pudiesen recaudar los impuestos, negocio que le dejaba pingües ganancias, pero sembraba el descontento entre los agricultores franceses.

La Fermé General, así el nombre de estos recaudadores, era la responsable de cobrar los diversos impuestos como la taille, la gabelles, los aides, la douane y la capitation. A pesar del charme francés, tantos impuestos solo creaban inquietud popular, desatando “la guerra de la harina”, preámbulo de la revolución.

De estos tiempos de escasez es que surgen los cuentitos infantiles con los que nos hostigaron durante nuestra infancia ¿Por qué Pulgarcito debe irse de la casa? Porque la cosecha fracasó y los hijos mayores debieron partir para proveerse su propio sustento. Pero eso es otra historia.

La furia revolucionaria se desata cuando la presión impositiva es desmedida y cuando se percibe que los impuestos no trabajan para el pueblo (como les gusta publicitar a los gobiernos). Es lo que pasó durante The Boston Tea Party en los Estados Unidos y lo que de una u otra forma desintegró al imperio español.

La mentada autodeterminación de 1810 tenía como intención gobernar el flujo de dineros y dejar de enviarle los gravosos diezmos a los Borbones españoles.

Este elemental principio que enseña la historia y que resulta casi perogrullesco, es lo que nuestros gobernante no han registrado o prefirieron desafiar creyendose dueños de un poder absoluto semejante al de los monarcas europeos del Siglo XVIII y XIX.

Los argentinos hemos vivido en estos días un episodio que refleja esta norma histórica de enfrentamientos por pretensiones desmedidas. Gente que jamás vio una vaca más que durante la Exposición de Palermo, se sumó al reclamo del campo porque instintivamente percibieron que al igual que en el poema de Martin Niemöller (erróneamente atribuido a Berthol Brecht) si no se hacía algo, los próximos iban a ser ellos.

Si la excusa oficial es “como te va bien te saco a vos”, todos se ven próximos en la línea de exacciones. La codicia estatal que cada día quiere más para hacer menos, ha cansado a todo el mundo. Se quedan con una tajada enorme de los que producen la gente del campo, aumenta el endeudamiento externo, subsidian hasta el aire que respiramos y encima ¡quieren más!

Tal voracidad es inconducente, más cuando no tenemos gas, ni electricidad, ni caminos (que son una trampa mortal por la falta de inversión) ni cloacas, ni agua corriente que solo abunda los días que nos inundamos.

El tiempo de los monarcas absolutistas ha llegado a su fin. Sería bueno, muy bueno que las autoridades relean la historia para saber que le pasó a la otra presidenta que tuvimos cuando aplicó políticas restrictivas como las que hoy asolan las góndolas y comercios.

Sería muy bueno además que deje de criticar las riquezas ajenas cuando la señora se luce con un reloj que no podría sacar a la calle porque poco le habrá de durar en la muñeca con los niveles de inseguridad que nos toca vivir a los demás ciudadanos menos afortunados.

Pocas veces en la historia (sólo Marcelo T. de Alvear y Roque Saenz Peña) hayan llegado a la presidencia con una riqueza declarada como la de nuestra mandataria ¿paga ella el 70% de sus ganancias al fisco? Me atrevería a decir que no…

Algo cambió el 25 de marzo, la sociedad dio un mensaje claro, está en la inteligencia y el buen discernimiento de las autoridades que sepan entender lo que se quiso decir, sino van a pagar las consecuencias que les impone la historia por ignorantes y soberbios.

omarlopezmato@gmail.com

Gentileza de www.olmoediciones.com en exclusiva para NOTIAR

LAS MALVINAS SON ARGENTINAS

iomega 02/04/2008 @ 01:32

VEINTISEIS ANIVERSARIO DE LA GLORIOSA RECUPERACION DE NUESTRAS QUERIDAS ISLAS MALVINAS.

RECORDEMOS EN ESTE DIA A LOS GLORIOSOS SOLDADOS ARGENTINOS QUE INTERVINIERON EN ESTA EPOPEYA Y QUE DIOS TENGA EN LA GLORIA A LOS QUE OFRENDARON SUS VIDAS POR LA PATRIA.

LA PLAZA ES NUESTRA

iomega 01/04/2008 @ 20:24

 

“Desde el primer momento que los vi supe que eran mis hijos.

Bajaban enmalonados y disfónicos de colectivos y camiones, rodeados de rostros que eran un solo rostro atrabiliario o convulso. El vale para alguna vitualla extra por haberse movilizado a medianoche, les asomaba por los bolsillos, veteranos de plusvalías. Los gritos se les hacían babaza entre las comisuras, y corrían por las calles golpeando a tamberos y tractoristas, cosechadores y sembradoras, señoras con críos y jóvenes trabajadores, todos los cuales –como se sabe- son la oligarquía vacuna.

Hicieron lo correcto. Así se los he enseñado, que para algo soy su madre. De párvulos los habitué a distinguir. Si los que mandan son zurdos portentosamente ricos, no habrá reproches que allegar. Si los gobernados protestan exacciones despropocionadas, son codiciosos terratenientes. Si los de arriba se enjoyan, viven en suntuosos palacetes, recorren las ferias de vanidades del mundo e instalan sus oficinas en los terrenos más costosos de la gran urbe, es el tributo merecido a sus luchas por los pobres. Si los de abajo suponen que están siendo saqueados, no tienen derecho a lamentación alguna :son ricachones ambiciosos de Barrio Norte. Si ellos están con el Comandante Castro, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el Ejército del Pueblo, y las Armas Bolivarianas de Chávez, son pacíficos civilistas. Los civiles que trabajan en el campo, en cambio, son militaristas y golpistas. Si ellos les mandan a Haití las tropas que Bush les pide, están cooperando a la paz mundial. Reclamar por los frutos de la tierra labrada y sembrada, ya se sabe, es imperialismo puro. Alinearse dócilmente tras el lobby sionista internacional es practicar en antifascismo. Aspirar a que la soja y la papa, el cuero o la leche no sean gravados desorbitadamente, es colonialismo. El kirchnerismo de las bancas suizas y las cirujías parisinas, libera. El campo es la dependencia.

Sí, son mis hijos. Bienaprendidos y mejor educados están.

Los reconocí a todos, uno a uno. En especial al mantecoso de retardo mental y de mamporro presto, mientras esté rodeado de cientos de sus compañeros y solitario el vil agresor.

Estoy admirada de lo que hicieron. Tumbaron a un capitalista aislado que osó llamarlos mercenarios; golpearon valientemente por la espalda a un provocador que, solo y desarmado tuvo el tupé de nombrarlos ladrones. Insultaron a todo hombre blanco que ofendía con su tez la morochidad nativista. Y sin que encontraran a nadie a su paso, ocuparon bizarramante la Plaza de Mayo, en defensa de la democracia y de sus actuales representantes. Para que no se los suponga oficialistas rentados por el Gobierno para amenazar al común, a la presidenta la llamaron apenas por su nombre de pila. Si son todos hermanos, y yo soy la madre.

Convendrá que me presente, porque la gesta que estoy ponderando, y que he prohijado, sucedió los días 25 y 26 de marzo de 2008, y pasará a la historia.

Tengo varios nombres. Soy la lucha de clases, la guerra social, la democracia, la planificada revolución del lumpen, la ensangrentada y cruel dictadura del proletariado, la subversión marxista. También me llamo Hebe, Estela y últimamente Cristina.

Tengo otros varios nombres en el camino y por delante. Pero todos me conocen como La Puta que los Parió. Más nigromanta que Celestina, más promiscua que Areusa, más acosada que la Fiammeta de Boccaccio.

Por eso me invocaron en la Plaza de Mayo, reconociéndome y dedicándome la autoría de sus hazañas. Con un grito que llevaba mi rúbrica al pie de la última palabra: ‘La Plaza es nuestra. La Puta que los parió’.

¡Cuidado, hijos predilectos! Estoy inquieta por vuestra suerte. Oigo el clamor de los decentes, que crece y que resiste, y ya se vuelve a hablar de Reconquista. Cuidado que esa Plaza supo albergar patricios y gauchos bravíos, corriendo al invasor sin darle tregua ni resuello alguno”.

Por Antonio Caponnetto